Con la llegada del verano, el sol se convierte en protagonista de nuestros días, invitándonos a disfrutar de la playa, la alberca y las tardes al aire libre. Sin embargo, junto con esa luz que tanto amamos, también llegan los rayos UV que pueden afectar nuestra salud ocular. Por eso, los lentes de sol no son solo un accesorio de moda: son una necesidad.
Protección con estilo
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Oftalmología, el uso de lentes con filtro UV ayuda a prevenir daños a largo plazo como cataratas o degeneración macular. La recomendación es buscar gafas que bloqueen el 100 % de los rayos UVA y UVB, sin importar si el día está completamente soleado o con nubes.
Proteger la vista no significa sacrificar el estilo. Firmas como Ray-Ban, Prada y marcas emergentes mexicanas apuestan por diseños que combinan funcionalidad y tendencias, desde siluetas retro hasta modelos futuristas con toques metálicos.
Esta temporada, los lentes de gran tamaño y formas geométricas lideran las pasarelas. Los tonos miel, carey y las lentes con un toque de color —como azul, verde o rosa— aportan un aire divertido y juvenil. Incluso los modelos deportivos han saltado del gimnasio a la calle, adaptándose a looks urbanos.
Más allá del accesorio
Llevar lentes de sol no es solo una declaración de moda, sino una inversión en tu bienestar. Ya sea que camines por el malecón, manejes en carretera o disfrutes una comida al aire libre, tus ojos merecen la misma atención que tu piel al protegerse del sol.
Así que este verano, sal, disfruta y recuerda: bajo el sol, el mejor complemento es un par de gafas que cuiden tu mirada… y eleven tu estilo.