
Fotos por: Sofía Moncayo.
Para Ximena, Mariana y Valentina Deándar Tamez, la comunicación no fue una elección espontánea. Fue algo que siempre estuvo presente, en las conversaciones, en el entorno, en la manera de entender el mundo. Es una herencia que se remonta a su bisabuelo, Heriberto Deandar Amador, quien hace más de 100 años fundó El Mañana en Nuevo Laredo y Reynosa. Con él comenzó todo; una forma de comunicar basada en la cercanía, la verdad y el compromiso con la comunidad, sentando las bases de una tradición periodística en el noreste de México.
Esa visión continuó con su abuelo, Heriberto Deándar Martínez, un hombre directo, honesto y valiente que dedicó su vida al periodismo y consolidó un medio respetado por su firmeza y credibilidad. Nunca se vendió, ni se hizo menos ante nadie, y eso es algo que hoy entienden como uno de los pilares más importantes de lo que significa comunicar. Su manera de ejercer el oficio dejó una marca profunda en ellas.
Su padre, Heriberto Deándar Robinson, tomó ese legado y lo transformó. Fundó Hora Cero, expandiendo el alcance editorial hacia nuevas plataformas, incluyendo su versión digital y la revista TOP. De él aprendieron que no basta con continuar una historia: hay que evolucionarla y dirigirla. Liderar un medio no es solo tomar decisiones, sino formar equipos, generar confianza y construir una visión compartida.
“Crecimos viendo todo esto de cerca. Entendiendo, casi sin darnos cuenta, que comunicar es observar, interpretar y conectar”, mencionan.
Sin embargo, su camino dentro del medio no fue inmediato. Cada una decidió construir su propia perspectiva.
Mariana desde la estrategia y la dirección creativa, entendiendo cómo transformar ideas en estructuras claras y con propósito. Ximena desde la mercadotecnia y las operaciones, enfocándose en cómo conectar con audiencias y hacer que los proyectos funcionen en la práctica. Valentina desde lo visual y digital, explorando nuevas formas de narrar a través de la animación y las redes sociales.
Y aunque cada una tomó su propio rumbo, había algo que siempre las llevaba de regreso: un legado en tinta y papel.



¿Qué representa hoy TOP para ustedes y hacia dónde quieren llevarla en esta nueva etapa?
Hoy representamos la cuarta generación en una familia dedicada a la comunicación. Y eso significa todo. Porque, aunque hemos explorado distintos caminos, no hay nada como regresar a casa, a Reynosa, y reconectar con nuestras raíces para continuar un legado que lleva más de un siglo construyéndose.
Hoy estamos impulsando una transformación profunda dentro de TOP. Desde una nueva línea editorial hasta una identidad visual completamente renovada: branding, tipografías, colores, narrativa. Estamos replanteando el contenido para que la revista no sea solo un espacio publicitario, sino una plataforma que aporte valor real al lector, integrando temas de cultura, gastronomía, comunidad y vida social.
También estamos elevando la producción. Apostamos por contenido original, portadas dirigidas creativamente, colaboraciones con fotógrafos profesionales, así como stylists, makeup artists y videógrafos que permiten ofrecer una propuesta más completa, tanto editorial como comercial.
Estamos creciendo el equipo, replanteando procesos y adaptándonos a las nuevas necesidades de una audiencia que exige más calidad, mejor contenido y una mayor autenticidad.
Si algo hemos aprendido de las generaciones que estuvieron antes que nosotras, es que la comunicación no es estática. Evoluciona, se adapta y se redefine con el tiempo.
Hoy, nos toca a nosotras tomar esa historia y llevarla hacia el futuro. Nuestra responsabilidad no es solo honrar, sino transformar.

Ximena Deándar Tamez

“La calidad no es un detalle, Es una postura”.
Una revista no solo se lee, se siente. Se percibe antes de abrirla, en la fuerza de una portada bien construida, en la textura del papel, en el peso de cada página, en el olor de la tinta. Todo comunica. Todo deja una marca. Y esa marca no es superficial, se instala en el subconsciente del lector y define cómo se entiende el valor de lo que tiene en las manos.
Por eso, elevar la calidad física y editorial no es estética, es intención. Es decidir que cada punto de contacto, la imagen, la redacción, el diseño y lo digital, esté a la altura de lo que queremos provocar. No aceptamos lo “suficiente”. No buscamos cumplir. Buscamos construir algo que se sienta, que permanezca y que genere estándar.
Y eso empieza desde adentro, al formar un equipo que entienda el peso de su trabajo. Formar parte de Top no es algo fácil ni decorativo, es exigencia constante. Es crear, producir y ejecutar todos los días con un nivel de detalle que no permite indiferencia. Cada decisión importa y cada pieza construye o debilita lo que somos.
En Reynosa, donde durante años el contexto ha estado marcado por el miedo y la violencia, apostar por la belleza, la calidad y la creatividad no es ingenuo, es un acto de resistencia. Porque cuando todo alrededor empuja a lo contrario, hacer las cosas bien se vuelve urgente. Urge la esperanza. Urge ver que sí se puede aspirar a más. La belleza de una ciudad nunca es superficial. Está profundamente ligada a cómo se vive, a cómo se cuida y a qué tanto se siente segura. Cuando el entorno se eleva, también lo hace la forma en la que las personas lo habitan.
Por eso, esta revista no busca encajar. Busca elevar. Aunque parezca fuera de lugar, tiene que serlo. Tiene que ser lo mejor de lo mejor, un punto de referencia y una prueba tangible de que aquí también hay visión, talento, disciplina y ambición.
Aquí hay personas que están creando, construyendo, proponiendo. Y esta revista existe para darles espacio, visibilidad y permanencia. Para ponerlos en el centro. Para documentar lo que sí está pasando.
Porque inspirar también es construir futuro. Y Top es, en esencia, una plataforma para hacerlo.

Valentina Deándar Tamez

“La comunicación siempre ha sido ese hilo invisible que nos une a todos”.
Hoy, el lenguaje ha evolucionado: es visual y digital. Las redes sociales no son solo historias que se leen; se comparten, se reinterpretan y se transforman constantemente. Son el espacio donde las nuevas generaciones construyen identidad, descubren tendencias y conectan con el mundo.
En TOP, lo que buscamos es ser orgánicos. Crear contenido con personalidad, creatividad, narrativa, propósito y, sobre todo, autenticidad.
Queremos que cada mensaje deje una huella, que toque y que haga sentir. No se trata de publicar por publicar; todo lo que compartimos tiene una intención. Nos importa el mensaje completo, porque creemos que el contenido, cuando se hace con sentido, puede cambiar la forma en que vemos el mundo y acercarnos más.
Siempre me ha inspirado crear desde el entretenimiento: la música, el arte, la televisión… todo aquello que cuenta una historia, que tiene un desarrollo y un desenlace. Como humanos, necesitamos esas experiencias; nos dan identidad, nos inspiran y nos emocionan.
Y eso es lo que queremos aportar: crear con intención, con emoción y con esa chispa que realmente conecta.
Que TOP, cuando lo veas, no sea solo algo que lees, sino algo que se siente. Una experiencia.

Mariana Deándar Tamez

“Ser parte de este proyecto no solo representa una oportunidad profesional, sino una responsabilidad muy personal”.
Muchos recordarán CLASE, la revista social que marcó una época en Reynosa a principios de los 2000. Ese proyecto, fundado por nuestros papás, nació con una intención muy clara: visibilizar una realidad que ya existía, pero que pocas veces se contaba.
En un momento en el que la narrativa sobre Reynosa estaba dominada por el contexto de inseguridad, ellos decidieron mostrar otra cara. Una ciudad con sociedad, con empresarios, con historias de éxito, con talento. Una ciudad viva.
Hoy, TOP continúa con esa misma misión.
Para mí, ser parte de este proyecto no solo representa una oportunidad profesional, sino una responsabilidad muy personal. Crecí viendo cómo la comunicación puede cambiar percepciones, cómo puede construir identidad y cómo puede darle valor a una comunidad.
Nada se siente tan bien como regresar a casa. Volver a Reynosa y poder aportar desde lo que sé hacer, desde lo creativo, desde la estrategia, desde la construcción de algo que no solo se vea bien, sino que tenga fondo y propósito.
TOP hoy busca eso: contar historias que sumen. Historias que representen a nuestra generación, pero también a todos aquellos que están construyendo algo en esta ciudad. Queremos que la revista sea un reflejo real de lo que somos hoy: una frontera con talento, con visión, con una energía que muchas veces no se cuenta.
Tenemos una gastronomía increíble, empresarios ejemplares, creativos, emprendedores, gente que está haciendo las cosas bien. Y eso merece visibilidad.
En un mundo cada vez más digital, donde la atención se fragmenta y todo compite por unos segundos, lo tangible ha empezado a recuperar valor. El papel, lo físico, lo que se puede tocar y conservar, se vuelve una forma distinta de conectar. No desde la inmediatez, sino desde la permanencia. Desde un lugar más real.
Por eso, más que una revista, TOP es una invitación. Una invitación a formar parte, a compartir, a enseñar lo que estamos haciendo bien como comunidad. A cambiar la conversación.
Porque Reynosa lo tiene todo. Y es momento de mostrarlo.


