La semana pasada escuché por accidente un comentario en redes sociales en el que opinaban sobre una seria discusión entre dos personajes en una “casa famosa”. Y enfatizo que fue por accidente, porque no soy de pasar mucho tiempo en estos temas de chismes de espectáculos.
Sinceramente creo que hay mejores cosas en las que podemos ocupar nuestro tiempo, pero respeto la decisión de quienes sí les entretiene este tipo de programas, e incluso no menciono el nombre de los personajes ni del programa porque tampoco es de mi interés formar parte de la “grilla”. Tampoco deseo acaparar la atención de mis lectores, pues creo que son un grupo muy selecto a quien le nutre el tipo de lectura que ofrezco.
Sin embargo, sí considero importante mencionar lo que a mi muy humilde opinión, consideré valioso rescatar y como profesional de la salud mental no podía pasar desapercibido de esta tan polémica discusión.
No pretendo etiquetar a nadie, solo expresar mi análisis del video y compartir mis conclusiones de tan agresiva disputa, ya que me enfoqué en lo que pude percibir en el lenguaje corporal de ambos, así como en las palabras que decían y la intención de estas.
Por una parte, al haber una discusión es evidente que de entrada ya existe violencia verbal y no es algo que se necesite de mucha preparación para reconocerlo. La falta de empatía ante una persona diagnosticada con depresión y ansiedad en el área de salud mental es muy delicado, ya que una explosión como esta puede ser detonante en el paciente diagnosticado a tomar una decisión equivocada o precipitada y que en casos extremos, que atente contra su vida. Ninguna enfermedad o trastorno mental debe menospreciarse o tomarse a la ligera.
Entendamos que en la depresión ya de por sí, la persona se percibe con baja autoestima, bajo autoconcepto, disminución de su persona, negatividad, pesimismo, minusvalía, etc. Y si lejos de ser empático, le agredes invalidando sus emociones, ¿qué riesgo crees que corre el paciente al reafirmar lo negativo en la percepción de su entorno? ¿Es de cuidado verdad?
Sería interesante analizar las características de la personalidad de ambos personajes, ya que a simple vista por la expresión corporal, verbal, su falta de empatía, solidaridad y sentido de competitividad, entre otras observaciones, se sospecha de rasgos de personalidad narcisista en el varón y en ella la conducta de rechazo, molestia, y agresividad. Puede ser un indicador de haber sido violentada de alguna manera anteriormente, por lo que ahora presenta una conducta defensiva propia de un tipo de maltrato previo a esta experiencia. Este pequeño análisis se tendría que extender y reafirmar una vez que se tengan más datos que se obtendrían en consulta. Sin embargo, es de gran ayuda a manera de poder identificar situaciones que nos puedan exponer a cualquier tipo de violencia y maltrato o a estar frente a un depredador emocional como lo es un TPN.
En próximas lecturas estaré hablando con mas detalle de este trastorno de personalidad.