Con 25 años de experiencia, la decoradora Marilú Guerrero de Alanís ha inspirado su vida en la creación
de espacios y ambientes confortables y con estilo.
Más que un trabajo, la decoración de interiores se ha convertido en la pasión de Marilú Guerrero de Alanís, quien desde hace poco más de 25 años se ha dedicado a crear ambientes confortables y con estilo, de acuerdo al gusto personal de sus clientes e inspirada en sus conocimientos y creatividad.
Desde muy joven descubrió que tenía talento para combinar colores y texturas, acomodar muebles en el lugar que los haría lucir mejor y decorar con detalles el más recóndito rincón, realzándolo y dándole vida y luz con unas elegantes cortinas diseñadas a la medida.
“Todos nacemos con talentos que después desarrollamos… en mi caso la decoración se dio de manera natural… es un trabajo que me encanta y disfruto.”, comentó la diseñadora.
Señaló que sentarnos a comer requiere de una mesa y una silla que nos inviten a hacer placentero ese momento. Así que elegir el mejor mobiliario va más allá de dos simples muebles, significa tener la oportunidad de compartir uno de los mayores placeres de la vida junto a la pareja, la familia o los amigos.
“Es como vestirte, lo haces no sólo para dejar de estar desnudo o cubrirte del frío, sino para verte bien; en el caso de la decoración se aplica de la misma forma”, consideró.
Para dar certificación a sus conocimientos y experiencia obtuvo un diplomado en decoración profesional que la avala ante su distinguida clientela.
La aventura inició junto a su esposo Gerardo Alanís, con quien se casó siendo muy joven. De su matrimonio procrearon tres varones.
“Manuel Gerardo, Sergio Adrián y Daniel Eduardo son mi mayor orgullo. Ser mamá y trabajar en lo que me gusta es maravilloso”, mencionó.
Marilú, en sus inicios, al ser dueña de su propio negocio, encontró la manera perfecta de desempeñarse como madre, ya que programaba sus citas de acuerdo al horario de sus hijos. De esta manera, estuvo presente en cada una de sus etapas.
“Afortunadamente, mis hijos crecieron con el gusto artístico y uno de ellos es arquitecto, lo cual me llena de satisfacción”, reconoció.
Al lado de su marido emprendió un negocio en Reynosa, pero hace 13 años se trasladaron a la ciudad de
McAllen donde lo continuaron y se integraron al equipo de la tienda de muebles NIU.
Están enfocados principalmente a la creación de espacios; confeccionan cortinas y ropa de cama diseñadas por ella, para darle un toque más personal, sin perder de vista las recomendaciones del cliente. Interactúan de tal manera que puedan fusionar sus pensamientos y lograr los resultados esperados.
En los 25 años que tiene ejerciendo como decoradora ha tenido la oportunidad de trabajar en la Ciudad de México, Morelia, Querétaro y Monterrey, por supuesto que el Valle de Texas es donde sus servicios son más solicitados, así que puede trasladarse a otra ciudad sin ningún problema.
LA VISION
Entablar una conversación para intercambiar ideas y puntos de vista es fundamental para conocer lo que el cliente espera de la habitación que se va a decorar. La propuesta de éste es la que marca la pauta, porque él es quien la disfrutará. Si embargo, reconoció Marilú que atienden sus sugerencias y están abiertos a las propuestas.
Como decoradora refirió que les hace algunas preguntas claves que la redireccionan para entender con mayor certeza sus peticiones.
Dijo que se tiene, además, que usar la psicología. “Leer a la persona, entender sus palabras y sus silencios, averiguar qué quiere, con qué se siente cómoda, cuándo necesita un empujoncito para atreverse a hacer algo que quizás sola no se aventuraría a realizar, y así lograr el espacio soñado”, manifestó.
También, indicó Marilú, no se le debe saturar de ideas, presentarle dos o tres opciones, para evitar confundirlo.
“Cada trabajo tiene su encanto y con cada uno logras la realización personal y profesional”, comentó
Marilú.
Recordó haber trabajado en Morelia, Michoacán, en un proyecto que le dejó grandes satisfacciones:
Su tarea fue vestir una casa
completa.
Confesó que cuando le abren la puerta para dar rienda suelta a su talento e imaginación es para ella la oportunidad de demostrar lo que puede hacer en una pieza que no proyecta nada: convertirla en un lugar donde se anhele llegar, sentirse cómodo y estar en armonía con lo que rodea a la
persona.
A LA VANGUARDIA
Sus 25 años de experiencia como decoradora le han dado la pauta para crecer profesionalmente, pero además siempre está informándose sobre lo que está de moda en otros países.
Incluso, todavía no llegan las nuevas tendencias a Estados Unidos y ella ya está proponiéndoselas a sus
clientes.
Con la mente abierta comparte sus conocimientos sobre este tema con otros colegas, pues para ella es importante tener una retroalimentación que la ayude a crecer.
Considera, además, que la estancia de su marido en Venezuela le permitió empaparse de nuevas ideas que han aplicado a lo largo de su carrera.
Después de largas horas de trabajo y tantos años inspirada en la decoración, para cumplir con las expectativas del cliente, Marilú Guerrero de Alanís puede decir que la originalidad y la innovación son dos de las cualidades que la caracterizan y por las cuales se ha hecho de un reconocimiento público.
“La decoración es como cuando te vistes, lo haces no
sólo para dejar de estar desnudo o cubrirte del frío,
sino para verte bien”.
Sentarse frente a su cliente y preguntarle cuáles son
sus expectativas acerca de la habitación que se va
a decorar, es el primer paso para dar rienda suelta
a sus ideas.
ahernandez@revistaclase.com
Tels. 929.75.85 al 87. Ext. 106