La Federación Cinológica Internacional (FCI) clasifica las diferentes razas de perros en diez grupos, de acuerdo con la función para la cual han sido criados. El primer grupo corresponde al de los perros de pastoreo y perros boyeros. En esta publicación nos vamos a referir a los pastores, y como ejemplo están el pastor alemán, el pastor belga con sus 4 variantes, el pastor australiano y el pastor holandés, entre muchos otros. Como podemos ver estas razas se han desarrollado en diferentes partes del mundo para trabajar a lado de los humanos en las tareas del pastoreo y manejo del ganado. La principal función para la cual se han desarrollado las diferentes razas de pastores es para la protección de rebaños y ganado.
En general los perros pastores son conocidos por su inteligencia, su capacidad para aprender y responder tanto a órdenes o señales, además de ser leales a su cuidador, pues llegan a formar vínculos muy fuertes con ellos. También son perros enérgicos que necesitan de rutinas diarias de actividad física para mantenerse en buenas condiciones, de lo contrario, fácilmente pueden aburrirse, y esta es una de las principales razones por las cuales pueden llegar a hacer travesuras.
Tienen una gran resistencia física que les permite realizar actividades durante varias horas y en condiciones climáticas difíciles: entre más se ejercite el perro, mayor será su resistencia física.
También son canes con una gran habilidad para el trabajo en equipo, logrando trabajar en armonía con otros perros y humanos, pero algo que la mayoría de las personas aman en estos perros es su instinto protector.
Con todas estas cualidades podemos decir que su adiestramiento puede ser relativamente fácil. Sin embargo, hay que recordar que el contexto de cada perro es diferente, pero en su gran mayoría tienen una excelente respuesta al adiestramiento, siempre y cuando haya constancia y congruencia en el proceso.
Sus resultados pueden ser tan buenos que en la actualidad podemos ver a estos ejemplares como perros de trabajo, y no solo en el pastoreo, sino como miembros de equipos de seguridad, fuerzas armadas, protección civil… desempeñándose como perros patrulleros, detectores de narcóticos y explosivos, en búsqueda de personas vivas y restos humanos, entre otras labores.
Actualmente, podemos ver que cada vez hay más personas que tienen como mascota a un perro pastor, por lo que es muy importante investigar sobre la raza antes de adquirir un can de este grupo. Un entrenamiento desde la etapa de cachorro nos puede ayudar a fortalecer el vínculo con ellos y a comprender algunas conductas propias de la raza, como es la protección. Por ello también es indispensable una buena socialización desde cachorros, tanto con personas como con otros perros y especies para evitar enfrentamientos derivados de su instinto de protección.
Una rutina diaria de ejercicio físico también es necesaria, así como los paseos recreativos y en los que se incluyen comandos. También es de suma importancia encontrar el juguete adecuado para su edad y tamaño, además de la preferencia del perro ya sea por una pelota, mordedera, peluches, etc.
Si tienes contigo un perrito pastor o cruza de alguna raza de pastor, recuerda siempre darle las condiciones adecuadas para que desarrolle sus capacidades al máximo. Considera proporcionarle un espacio amplio, y sus visitas frecuentes al veterinario.
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Y como decimos en nuestra escuela: no son perros malos, sólo son incomprendidos.