Se conocen como molosos al grupo de perros que se distinguen por tener un cuerpo musculoso, cabeza grande, hocico corto y mandíbula fuerte y ancha. Estos perros forman parte del segundo grupo de la clasificación dada por la Federación Cinológica Internacional (FCI), y se incluyen algunas razas como el bóxer, rotweiler, gran danés, dogo argentino, San Bernardo, Terranova, bulldog y american bully, entre otros. Pero, ¿te has preguntado cuál era su función en la antigüedad? Pues bien, te lo platicamos.
La palabra molosos proviene de Molosia, una región en la antigua Grecia que se caracterizaba por sus perros de gran tamaño, los que cuidaban los ganados y eran llevados a combatir en las guerras. Por la función para la cual fueron criados han desarrollado un fuerte carácter protector y leal, por lo que hasta la actualidad siguen cumpliendo su función de guardianes.
Hay algunas razas como el cane Corso y el dogo Marroquín que eran usados también como perros de pelea en la antigüedad, enfrentaban incluso otras especies como los toros, y eran considerados como cazadores de grandes presas. El fila brasileño era utilizado en Brasil para perseguir esclavos fugitivos. El bóxer cumplió un papel muy importante durante la segunda guerra mundial: era mensajero y perro ambulancia para soldados heridos.
Entre los diferentes perros molosos varía su nivel de actividad, ya que algunos pueden ser muy activos, como el bóxer, o un poco más pasivos como el rotweiler. También varían en cuanto a su carácter, pues algunos como el cane Corso pueden ser muy independientes, y otros, como el Terranova pueden tener un carácter noble y sociable con niños, por lo que es muy importante investigar sobre la raza antes de adquirir a cualquiera de estos perritos.
También se debe considerar que estos perros tienen una gran fuerza de mordida, y su tendencia hacia morder objetos que no son comida es inevitable, por lo que se debe tener para ellos los juguetes adecuados para calmar su ansiedad, y estos deben ser de un material resistente que no dañe sus encías y dientes. También es muy importante una educación adecuada que incluya un reforzamiento del vínculo con su tuto
r, pues de no hacerlo así, la mordida de los molosos de gran tamaño puede incluso destruir tejidos co
mo el hueso, trayendo consecuencias fatales por no poder gestionar su estrés. Un buen vínculo también m
ejora la calidad de los paseos, pues con la educación adecuada pueden evitarse caídas por tirar de la correa y lesiones por enfrentamiento con otros perros.
Si quieres conocer más sobre estos poderosos perritos, puedes contactarnos a través de nuestras redes sociales y seguirnos en nuestras próximas publicaciones. Por lo pronto te compartimos la imagen de uno de nuestros alumnos.