
El 15 de noviembre comenzó con un ambiente especial en el Salón de Eventos Montebello, donde familiares y amigas se reunieron para acompañar a Alexa García en un brunch organizado con dedicación por su mamá, Lila García. Entre conversaciones suaves y gestos afectuosos, la celebración tomó forma como un momento íntimo y alegre previo a su boda.
La recepción ofreció una barra de mimosas y otra de cafés fríos acompañados de pequeños postres, una combinación que dio un toque fresco y delicado a la reunión. La decoración siguió la misma línea: arreglos florales en tonos pastel —rosa, verde y blanco— que adornaron el salón con un estilo suave y armonioso. Al centro, un pastel blanco de dos pisos, decorado con orquídeas en colores tenues y hojas verdes, se volvió uno de los detalles más admirados.
Alexa lució un vestido blanco acompañado de zapatillas en la misma gama, un conjunto que reflejó elegancia y sutileza. La mañana avanzó entre fotografías, conversaciones y el cálido acompañamiento de quienes la han visto construir esta nueva etapa.
La celebración cerró con el ambiente relajado que caracteriza a los momentos íntimos: mesa compartida, buenos deseos y el entusiasmo que anuncia la llegada de su boda.







