
El mes del amor y la amistad se vive mejor alrededor de una mesa, y en esta Ruta Gastronómica salimos a comprobarlo. Recorrimos restaurantes como Capellini y Mediterrane, donde entramos a cocinas llenas de historia y nos sentamos a la mesa de espacios que tienen algo que contar. En cada encuentro se narró una historia distinta, uniendo —a través de platillos especiales— momentos memorables junto a seres queridos.
Cada edición es una invitación a dejarnos sorprender por los sabores que dan identidad a nuestra ciudad. Al final, no solo probamos buena comida; también nos levantamos con una historia nueva que contar y un recuerdo que vale la pena guardar.








