
Hay personas que encuentran su vocación después de años de búsqueda. Otras, en cambio, parecen haber nacido con ella, incluso antes de saber que existía un nombre para lo que hacían. Para Mali Corpus, la moda llegó mucho antes que las pasarelas, las celebridades o los proyectos internacionales. Llegó entre muñecas Barbie, videoclips de MTV y tardes enteras hojeando revistas que despertaban su imaginación.
Hoy, con veinte años de trayectoria en la industria, la asesora de imagen y fashion stylist originaria de Monterrey ha construido una carrera sólida desde el sur de Texas, colaborando con marcas internacionales, producciones editoriales, reality shows y figuras del entretenimiento. Sin embargo, detrás de cada proyecto existe una historia que comenzó muy lejos del glamour.
DE LAS BARBIES A LOS EDITORIALES
Cuando Mali recuerda sus primeros acercamientos a la moda, no habla de diseñadores ni de tendencias. Habla de juego. Desde muy pequeña encontraba fascinación en vestir a sus muñecas, crear combinaciones y experimentar con cada prenda. Más tarde, esa curiosidad se trasladó a sus amigas, familiares y a todo aquello que pudiera convertirse en un lienzo para expresar ideas a través de la ropa. La televisión también jugó un papel importante. Durante su infancia quedó cautivada por el universo visual de MTV. Observaba videoclips, estilos y estéticas que después intentaba recrear con lo que encontraba a su alrededor. A los ocho años abrió una revista de moda por primera vez. Aquella experiencia marcó un antes y un después.
«Vi un editorial y me voló la cabeza», recuerda.
A partir de entonces, las visitas semanales a Sanborns se convirtieron en una especie de ritual. No sabía exactamente qué era una stylist ni entendía cómo funcionaba la industria, pero algo en aquellas imágenes despertaba una fascinación imposible de ignorar. Lo más curioso es que nunca planeó dedicarse profesionalmente a ello. En aquellos años, incluso el término stylist era prácticamente desconocido en México. Sin embargo, la pasión ya estaba ahí, creciendo silenciosamente.
UNA OPORTUNIDAD QUE LO CAMBIÓ TODO
Aunque llevaba años trabajando en moda, hubo un momento específico que le confirmó que realmente pertenecía a ese mundo. Ocurrió mientras trabajaba para Guess. La marca abrió una posición de estilismo especialmente para ella y poco después surgió una competencia nacional entre todas las tiendas de la firma en Estados Unidos. Los participantes debían crear propuestas de vestuario diariamente utilizando únicamente prendas disponibles en tienda. Entre cientos de aspirantes, solo serían seleccionados diez stylists para viajar a Los Ángeles y formar parte de una experiencia exclusiva organizada por la compañía. Mali fue una de ellas. Lo que parecía una oportunidad emocionante pronto se convirtió en una prueba personal. Entre los seleccionados había representantes de ciudades como Nueva York, Miami, Las Vegas y Chicago. Ella llegaba desde McAllen, un mercado que pocas veces aparecía en las conversaciones de la moda estadounidense. Sin embargo, conforme avanzaron las dinámicas, los concursos y los retos creativos, comenzó a destacar. Ganó reconocimientos durante el viaje y logró posicionarse entre las mejores participantes del programa. Más allá de los premios, aquella experiencia le dejó una enseñanza importante: el talento no depende del lugar del que vienes. Fue entonces cuando entendió que su visión tenía el mismo valor que la de cualquier profesional de los grandes centros de moda.
EL ARTE DE REINVENTARSE
La moda es una industria que cambia constantemente. Lo que hoy es tendencia mañana puede quedar atrás. Por eso, para Mali, uno de los mayores desafíos ha sido mantenerse vigente. A lo largo de dos décadas ha atravesado distintas etapas personales y profesionales: juventud, matrimonio, maternidad y nuevos comienzos. Cada una de ellas le ha exigido reinventarse sin perder autenticidad. Y quizá esa capacidad de transformación es precisamente una de las características que definen su trabajo. Cuando se le pregunta cómo describiría su estilo, evita cualquier etiqueta.
«No me gusta definir mi estilo. Eso sería limitarme».
Para ella, la moda funciona como un lenguaje personal, una herramienta que permite expresar distintas versiones de uno mismo sin necesidad de permanecer dentro de una sola categoría. Su inspiración también refleja esa libertad. Puede encontrar referencias en la música, el arte, la arquitectura o incluso en los recuerdos de su infancia en Monterrey. Actualmente admira profundamente el trabajo de la diseñadora holandesa Iris van Herpen, reconocida por fusionar tecnología, arquitectura y alta costura en propuestas que desafían los límites tradicionales del diseño.
MÁS ÁLLA DE LA ROPA
Para quienes observan el resultado final, el trabajo de una stylist puede parecer únicamente una cuestión estética. Sin embargo, detrás de cada imagen existe un proceso mucho más profundo. Antes de construir la imagen de un cliente, Mali busca conocer a la persona. Escucha sus gustos musicales, analiza sus referencias visuales, observa sus redes sociales y conversa ampliamente para entender quién es realmente. Esa lectura emocional y humana se ha convertido en una de sus principales fortalezas. Después de años trabajando con perfiles muy distintos, asegura que el secreto no está en imponer una imagen, sino en descubrir la esencia de cada persona y construir a partir de ella. Quizá por eso muchos de sus clientes regresan una y otra vez.
DE MCALLEN A LA CASA DE LOS FAMOSOS
Uno de los proyectos más mediáticos de su carrera reciente llegó de la mano del creador de contenido Kunno durante su participación en el reality La Casa de los Famosos. La colaboración surgió gracias a contactos en común y a trabajos previos con otros talentos del programa. Desde el inicio ambos compartieron una misma visión: alejarse de los estereotipos y construir una propuesta más limpia, contemporánea y conectada con las tendencias actuales. Con absoluta confianza, Kunno le otorgó libertad creativa para desarrollar los looks que utilizaría durante las galas más importantes. Sin embargo, el proyecto no estuvo exento de desafíos. Entre grabaciones, cambios de agenda y la logística propia del programa, hubo ocasiones en las que Mali tuvo que diseñar estilismos completos sin tener al artista presente para realizar pruebas finales. Aun así, la experiencia confirmó algo que ha acompañado toda su carrera: la creatividad suele encontrar soluciones incluso en medio de la incertidumbre.
MÁS ALLÁ DE LAS TENDENCIAS
A lo largo de su trayectoria, Mali ha colaborado con una amplia variedad de personalidades, influencers y figuras del mundo de la belleza y el entretenimiento. Entre ellas destacan nombres como Rosy McMichael, a quien asesoró para su aparición en Premios Lo Nuestro 2022; la influencer y creadora de contenido Mia Salinas; la ex Miss México Alejandrina Tijerina, quien representó al país en Miss Universe; así como Valentina Valderrama, Miss Colombia y participante de La Casa de los Famosos. También ha trabajado con el influencer Jorge Villalobos, entre muchas otras figuras que han confiado en su visión creativa. Sin embargo, lejos de perseguir proyectos específicos o nombres mediáticos, Mali asegura que cada oportunidad llega de forma natural y que recibe cada colaboración con la misma gratitud y entusiasmo.
CRECER SIN DEJAR DE SORPRENDERSE
Después de vestir a cientos de clientes, colaborar con marcas internacionales, participar en producciones editoriales y trabajar junto a figuras públicas, Mali mantiene intacta la emoción de sus primeros años. Recientemente ha comenzado nuevos proyectos en Houston vinculados a certámenes estatales y nacionales de belleza, además de participar como panelista en programas de televisión analizando alfombras rojas y tendencias de moda. Actualmente, una de las áreas que más la entusiasma es el mundo de los certámenes de belleza. Este año ha comenzado a colaborar con destacadas representantes de Texas, uno de los estados con mayor tradición en concursos de belleza dentro de Estados Unidos. Entre sus proyectos más recientes se encuentran sesiones fotográficas para Miss Teen Texas, Miss Texas 2025 y otras candidatas con posibilidades de avanzar a competencias nacionales. Y aunque su currículum continúa creciendo, su perspectiva permanece sencilla. No habla de metas específicas ni de grandes planes a largo plazo. Prefiere enfocarse en el proyecto que tiene enfrente. Porque, después de todo, la carrera que construyó nunca fue resultado de una estrategia perfectamente diseñada. Fue una sucesión de oportunidades, intuiciones y puertas que se fueron abriendo gracias al trabajo constante. La misma niña que un día vestía muñecas y se perdía entre páginas de revistas sigue presente. Solo que ahora sus ideas viajan mucho más lejos.




